domingo, 27 de mayo de 2012

cosas cotidianas 3


Queridos lectores, os traigo otra entrega de cosas cotidianas.
Hoy os hablaré de algo que me compré este fin de semana en la playa, espero que os ayude.
Aparentemente no parece cotidiano, es más, no lo es, pero comprado está y voy a contarlo.
Me he comprado un pez globo, muy divertido, muy chulo, bla bla bla, tal cual….
Usos que le podéis dar:
Lo podéis mirar, tocar, chupar, girar, voltear, defenestrar, lo que queráis.
No tiene instrucciones de uso, uso libre.
Pero mi mi experiencia personal es algo dramática.
Después de comprarlo me disponía a colgarlo del techo (venía con un hilo), así que busque celo. Problema, el hilo era muy corto y yo soy muy vago, así que decido dejarlo al lado de mi ordenador en la mesa.
Hasta aquí todo normal, pues bien, después de gozar de los usos de internet, he cogido mi mochila y he buscado un libro, al sacarlo me he dispuesto a seguir en internet. Y lo que hice fue coger el pez globo como si del ratón se tratase, y pincha, mucho, porque tiene pinchos, y los pinchos… bueno queda claro.
En fin, no os compréis un pez globo, y si caéis en la tentación, que es mucha, ponerlo lejos de vosotros.
Tengo que admitir que la entrada da bastante pena… venga hasta luego.

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